“Si bien la vida matrimonial es difícil y es una realidad que hay muchos matrimonios llenos de discordia y desechos, la felicidad duradera sí es posible. Más de lo que la mente humana puede imaginar, el matrimonio puede ser una fuente de dicha que se encuentra al alcance de cada pareja, de cada individuo. El concepto que hay de ‘almas gemelas’ es una ficción y una ilusión, y si bien toda persona joven ha de procurar, con toda diligencia y oración, encontrar un compañero junto a quien la vida tenga mayor compatibilidad y belleza, es cierto que prácticamente todo buen hombre y toda buena mujer pueden hallar la felicidad y el éxito matrimonial si ambos están dispuestos a pagar el precio.”